
Mónica Urgoiti Arístegui
Qué levante la mano quien todos los años, por el mes de enero, no se ha hace una lista de promesas para mejorar? ¿Quién no se propone, dejar de fumar, comer menos, beber una cervecita en lugar de tres, apuntarse a un gimnasio, hablar más con los suyos, un viajecito (si la económica se lo permite)? Todos buscamos en los primeros días mejorar algo de lo malo que hicimos durante el pasado año. Yo si lo hago, lo reconozco, pero igual que me lo propongo, lo incumplo a los dos días.