Comenzar por el principio: el ADVPT

19 mayo, 2017

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Si la empresa quiere evolucionar, ser atractiva y competitiva, tiene que integrar la tecnología y el desarrollo personal como factores claves de éxito. Y es cierto y así lo pienso y lo defiendo. Sin embargo, cuando bajo a la realidad, a las empresas,  siento que este discurso carece de todo su sentido, siento como que “filosofeo y hago  filosofar” a la empresa. Es como que las empujara a empezar a construir “la casa por el tejado” y eso está muy lejos de lo que quiero trasmitir.

Por mucho que queramos innovar, o en la vanguardia del management, no podemos saltarnos las primeras lecciones del DSC_8966manual y, a veces, esto ocurre. El compromiso es transmitir a las empresas que hay que comenzar por el principio. ¿Y qué es el principio? Para mí, el principio es definir la misión, la visión y los valores para que den el sentido necesario a las respuestas que requieren cada uno  de los puestos de trabajo: qué hace, cómo lo hace y para qué lo hace.

 Desde la consultoría tenemos una herramienta que permite facilitar y acompañar a la dirección para desarrollar y hacer este proceso más sencillo: El Análisis, Descripción y Valoración de Puestos de Trabajo (ADVPT)

El ADVPT nos permite conocer de manera detallada las tareas, funciones y actividades que se desarrollan en la ejecución del puesto, los recursos y métodos que utiliza en su realización y cuáles son su misión y objetivos. Todo ello con el fin de obtener la información necesaria para conocer los requisitos y competencias para desempeñarlo, las obligaciones y responsabilidades inherentes al puesto y en qué condiciones físicas y ambientales se ha de desarrollar el trabajo. Como metodología principal de trabajo se utiliza para la recogida de información cuestionarios tipo y entrevistas de contraste.

Hace bastantes meses que trabajo en tres proyectos de estas características para empresas y organizaciones totalmente diferentes y en todas ellas se dan una serie de circunstancias comunes.

En primer lugar, deciros que trabajar como consultora interna en este proceso es laborioso y requiere de una gran dosis de comunicación, escucha activa, empatía, habilidades sociales, negociación y algo determinante:   ser capaz de transmitir de la manera más objetiva posible todo lo subjetivo que has escuchado y trabajado en las entrevistas y las reuniones mantenidas con los trabajadores, mandos, directivos y dirección general.

Es curioso observar en todas ellas como, en base a la cultura que exista, crece exponencialmente la comunicación informal y los bulos en torno al trabajo que se está implementando. Este hecho es muy importante tenerlo en cuenta porque el éxito del trabajo a realizar depende en gran medida de cómo se desarrollen esas primeras entrevistas con los trabajadores, a los que hay que transmitir la importancia y el sentido de su colaboración; generar un clima de confianza y de complicidad en la sala de entrevistas es fundamental para obtener la información que necesitas y para que cada persona que pasa el proceso cuente que la experiencia ha sido positiva.

Por otra parte, es común también en un 80%  de los entrevistados que, cuando se les pregunta por la misión (el para qué) de su puesto y por las funciones y tareas que desempeñan, no saben contestar con solvencia, ni con criterio; da la sensación de que son autómatas, haciendo lo que está establecido sin preguntarse nada más, ni para qué, ni el sentido de lo que hacen, ni por qué lo hacen,  ni cómo pueden mejorarlo. Al mismo tiempo, es gratificante observar su rostro de satisfacción cuando les explicas la importancia que tiene su puesto en el departamento en el que está ubicado.

Como profesional de la consultoría en RR.HH. mi compromiso está en comunicar lo mejor para la empresa, la innovación es muy importante, aunque antes la empresa y sus personas deben estar preparadas para llevarla a cabo, por eso recomiendo comenzar por el principio.

Ana Herrero

Directora en Andalucía de Montaner & Asociados

 

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